El asalto del gobierno federal
El sábado pasado, en medio de la euforia nacional futbolera y ya entrada la noche, el gobierno federal decidió - como en un acto de iluminación divina y aprovechando la falta de reacción y crítica social - que era el momento idóneo para poner fin a una etapa de “falta de liquidez” de una empresa que suministra la electricidad nacional desde el comienzo de su nacionalización en 1938. De esta manera, efectivos de la policía federal y del ejército tomaron “por las buenas”, es decir a manera de asalto, las principales oficinas e instalaciones de LyFC, para evitar cualquier acto de sublevación sindical que pudiera poner en aprietos su proyecto de pureza burócrata. A de mencionarse que esta limpieza, tan anunciada en épocas electorales por el líder de la pandilla (en atención a sus estrategias golpistas de solución) llamado F. Calderón, es uno más de sus intentos de protagonismo en el poder que desde principios de la administración lo colocó como un personaje vacío y enclenque, pero además, ...