En memoria de las letras

La muerte de José Saramago, primero, y Carlos Monsiváis, posteriormente, resultó de una sorpresa non grata entre muchos de sus lectores o simples observadores de la opinión pública, en donde este par de monstruos de las letras incidían con sus aportes: novelas, ensayos, artículos críticos, opiniones que desnudaron la historia de nuestros valores, de nuestras convicciones más profundas como sociedad. Saramago, un detractor por convicción, un hereje declarado en sus palabras. Reivindicando siempre el derecho a la herejía, a llevar la contra a un sistema de mercado que ha perfeccionado sus maneras de acumular riqueza, pero que ha olvidado el derecho a la vida y a la libertad. Ferviente enemigo de la idea de dios, lo que le valió una crítica constante de moralistas y derechas en el mundo, acusaciones de religiosos y conservadores que veían en sus ideas la consagración de un enemigo. Soliviantando las consciencias, fracturando la idea de sacralidad e incitando a la rebelión. Monsiváis por s...