2/11/09

El amor como fatalismo

Milan Kundera compara atinadamente el amor con la guerra. Palabras más, palabras menos, diciendo que el proceso amoroso es una confrontación bélica en la que regularmente nos encontramos desarmados y en espera constante de un ataque del otro. La embestida será cruenta y de a poco, y llegará siempre en el peor de los momentos, cuando el amor se encuentre presente en todo, tal como dios.

También Jardiel Poncela hace gala del fatalismo en el amor expresando que: El amor es como una goma elástica que dos seres mantienen tirantes, sujetándola con los dientes; un día, uno de los que tiraban se cansa, suelta, y la goma le da al otro en las narices. Nuevamente la metáfora del ataque como manifestación del proceso del amor.

El amor como fatalismo no es la negación de sus existencias. Porque es evidente que el amor existe, en una sociedad enajenada y condenada a la simulación de guiones culturales para salvarse de su esencia salvaje. Su fatalidad tampoco se representa por medio de sus grandes vacíos. El amor como fatalismo es la mirada cruda del ataque que representa, la terrible consecuencia de confiar en la ínfima idea del placer eterno.

Es decir, el amor condena a la muerte. Ya que no hay nada tan parecido a la muerte como el amor realizado. En palabras de Andrés Calamaro, es lanzarse al vacío con un solo paracaídas, en donde uno de los dos quedará tirado a la deriva.

Por supuesto estas palabras pierden todo sentido a la luz de una nueva adicción amorosa.

3 comentarios:

ViviSol dijo...

Yo no puedo imaginar que termine de otra manera que no sea fatal. No sería un final.

Klam dijo...

"Me cago en el amor", dice uno. "El amor es un constructo social", dice el otro. Un día ambos se beben una botella para tratar de mitigar el dolor que les ha causado las miserias del amor.
¿No es la mejor poesía escrita en el desengaño? ¿No es el clímax aquél momento en el que el amor es imposible?
Perseguimos a La Maga y la negamos, y la seguimos persiguiendo, y un día la alcanzamos, pero se muere Rocamadour, adiós.
Neruda dice "Es tan corto el amor y es tan largo el olvido...", creo que ese duelo, ese sufrimiento a posteriori es extensión del amor, es su escencia, su sentido, su fin, no lo otro, no los cinco minutos de éxtasis y furor... pero no me hagas caso que al final soy una pesimista y creo que el amor es un constructo social.

Doctor X dijo...

de una u otra forma el amor puede estar o desaparecer, es como bien dices una guerra donde alguno esta desarmado y vulnerable a los ataques del otro, es como jugar a la ruleta rusa, no sabes en que momento te toca. Pero para bien o para mal el amor esta ahi, a algunos les sonrie y a otros no, pero todo depende de como lo veas. En fin solo un comentario más.
http://cadacuandopuedespensar.blogspot.com/

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