El consumo y la estética

El consumo adiestra con base en la novedad y la intención de status que se adquiere al comprar cierto producto, al acceder a un auto por ejemplo, no solamente se accede al auto como objeto, sino también a los bienes simbólicos del acceso al auto, prestigio, presunción y sobretodo jerarquización social, y por lo tanto exclusión. Muchas personas representan en sus autos su pretensión de status, algunos otros en sus casas, en sus consumos culturales, en sus viajes y tiempos de ocio, etcétera. Pero sea cual sea el caso, el principal elemento es el consumo como agente de diferencia social y como representación simbólica (muchas veces falsa) de una jerarquía social a la cual no se pertenece. La estética por otro lado adiestra con el favor de las formas normales y homogéneas de lo bello y lo sublime. No hay ejemplo mejor que los cuerpos como mercancías de lo estético. Un cuerpo bello estéticamente es aquel que tiene asegurado el acceso a ciertos niveles sociales o que por lo menos no cuenta c...